Los barrios también cuentan sus historias a través de sus espacios, sus prácticas culturales y las personas que mantienen viva la creación colectiva. En Nuevo Muzú, localidad de Tunjuelito, el proceso de Barrios Vivos busca reconocer esa riqueza y fortalecer las iniciativas que nacen desde la propia comunidad.
A través del Laboratorio de Oportunidades Culturales, habitantes, artistas, gestores y actores del territorio participan en encuentros para identificar experiencias culturales, reconocer necesidades y construir propuestas que respondan a la vida cotidiana del barrio.
Recorrer el territorio para reconocer su cultura
Durante la tercera sesión del laboratorio, realizada en el Polideportivo Nuevo Muzú, el equipo de gestión territorial retomó la información recogida en una caminata de cartografía por Tunjuelito. Ese recorrido permitió observar el entorno e identificar procesos culturales, cualidades del territorio y personas que desarrollan actividades artísticas y comunitarias.
Según explica Ingrid Grande, integrante del equipo de gestión territorial, el ejercicio consiste en reunir y organizar esos hallazgos para comprender mejor lo que ya existe en la localidad y las oportunidades que pueden fortalecerse mediante el trabajo colectivo.
Lo que ya existe también transforma el barrio
En este proceso aparece la idea de los hitos culturales: iniciativas, prácticas o experiencias que ya suceden en el territorio, pero que todavía no cuentan con suficiente reconocimiento o visibilidad. No se trata necesariamente de crear algo desde cero, sino de identificar esas experiencias y encontrar maneras de acompañarlas para que puedan continuar.
Esta mirada permite valorar los conocimientos, las capacidades y las iniciativas de la comunidad. También ayuda a entender que la cultura no se limita a escenarios institucionales: se construye en los encuentros cotidianos, en los espacios compartidos y en las actividades que conectan a las personas con su entorno.
Las canchas como espacios de encuentro
El siguiente paso del laboratorio contempla recoger información sobre tres canchas del barrio. El propósito es conocer cómo se utilizan actualmente, qué actividades deportivas, recreativas, artísticas y culturales se desarrollan allí, quiénes participan y cuáles son las necesidades identificadas por la comunidad.
Esta información permitirá reconocer el papel que cumplen estos lugares en la vida barrial y explorar oportunidades para aprovechar su potencial como espacios de encuentro, participación y creación colectiva.
Construir desde la comunidad
Barrios Vivos propone trabajar a partir de las realidades y capacidades de cada territorio. En Nuevo Muzú, el ejercicio de cartografía, la identificación de procesos existentes y el diálogo con los habitantes son parte de una construcción colectiva que busca reconocer la diversidad cultural y las posibilidades de acción local.
La estrategia se desarrolla en articulación con la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá y contempla la relación con los fondos de desarrollo local como parte de las posibilidades para impulsar iniciativas en el territorio.
Reconocer lo que la comunidad ya ha construido es también una forma de proyectar lo que puede venir. En Nuevo Muzú, la cultura se hace visible en sus espacios, en las personas que los habitan y en la posibilidad de imaginar juntos nuevas formas de encontrarse.


